EL CONCURSO DE BANDAS A DEBATE

Cuando uno busca “concurso de bandas” en Internet se encuentra con un montón de anuncios de concursos de todo tipo. ¿Qué debemos tener en cuenta antes de apuntarnos a uno? ¿Será bueno para nuestra carrera musical?

El concurso de bandas a debate

Ilustración de Javier Pastor, visita su blog!

Intenté responder esto junto a mi compañera en un trabajo del posgrado de producción y gestión de espectáculos que hicimos en 2013. Analizamos las bases de un montón de concursos de bandas y los organizamos en tres tipos. Después buscamos a ganadores y participantes de los últimos años a los que hicimos encuestas y entrevistas para saber su opinión. También les preguntamos la utilidad que había tenido para ellos y para su carrera presentarse a un concurso de bandas.

La respuesta nos sorprendió por positiva y en general, los grupos y músicos se mostraron encantados de que alguien les preguntara su opinión. A continuación os presento un resumen de lo que nos respondieron relacionado con cada tipo de concurso:

Concurso de Bandas tipo 1:

Son eventos privados y pueden ser locales, estatales o internacionales.

Son concursos de fácil acceso siempre que se vendan entradas. A esto se le llama autoexplotación del artista ya que es él quien se encarga de llenar la sala. Así los organizadores se preocupan de atraer participantes pero no público. Participar en este tipo de concurso de bandas solo es útil si se va a ganar. Tienen premios que son útiles como grabar una maqueta o merchandising de la banda.

Su principal reclamo es usar salas de renombre en las que hace mucha ilusión tocar, aunque sólo sea una vez.

El jurado es normalmente popular, se vota a mano alzada, por las redes sociales, con aplausos y cosas por el estilo. Hay que ser bueno o tener muchos seguidores para optar a algún premio. Valorar si tiene o no Jurado profesional es un aspecto importante antes de presentarse a un concurso de bandas. Es injusto que se valore por popularidad y no por la calidad del grupo. Esto puede generar mucho estrés y frustración.

Otro aspecto negativo es el de la venta de entradas. Para entrar es prácticamente el único requisito. Vemos bandas muy amateurs que van sin ninguna posibilidad de ganar. Normalmente se pide vender unas 50 entradas para participar. Esto también puede ser contraproducente para grupos consolidados y con un público fiel. Si siempre se les pide que compren entradas o que voten, los seguidores pueden llegar a cansarse o sentir que se aprovechan de ellos.

Los conciertos suelen ser breves, de menos de media hora y se hace todo en un día, con poca preocupación por la calidad de los grupos y del sonido. A nivel musical, la aportación será mínima, ya que el personal de la sala suele tener prisa por atender a las 10 bandas o más que tocan en un solo día y que poco tienen que ver unas con otras ya que se mezclan estilos y formatos, con Rider Técnicos y Backlines muy diferentes.

Un aspecto positivo a parte de los premios es que nos puede dar la oportunidad de llegar al público de los otros grupos participantes o hacer amistades para proyectos comunes en el futuro. Puede que se consiga cierta difusión y un aumento de caché del grupo además de motivación para seguir.

Por último destacar el casi inexistente seguimiento posterior que puede hacer que el beneficio obtenido por el ganador se desvanezca rápidamente. Hay que tener un plan para aprovecharlo. También hay que vigilar con el tipo de contrato de artista que firmamos para que no nos perjudique.

Concurso de bandas tipo 2:

Aquí encontramos concursos de organizaciones pequeñas o medianas como ateneos, casas de juventud, fiestas mayores, asociaciones o facultades de carácter privado, aunque pueden tener cierta ayuda pública.

Suele haber unos requisitos mínimos más estrictos como criterios de edad o estilo musical característico, de manera que buscan bandas con un nivel similar que hagan también un buen espectáculo de cara al público y a la propia organización. Normalmente piden presentar una maqueta o un par de temas que podemos grabar en nuestro Home Studio ya que lo que más les importa es la actuación en directo.

Tienen varias fases, así que un grupo que llega a la final hace unos cuantos conciertos, consiguiendo más seguimiento y experiencia. También se suelen valorar otras cosas como los temas propios, la indumentaria, etc.

El jurado suele ser profesional o una mezcla de jurado popular en las fases y profesional en la final. Esto hace que se prime a los grupos de calidad y no sólo a los más populares.

Apuntarse a estos concursos suele ser gratis, esto se percibe como más justo y transparente ya que no hay ánimo de lucro, en principio.

Son positivos para hacer contactos dentro de nuestro estilo musical y conocer a gente relevante ya que tanto los organizadores como el jurado suelen ser del mundillo: dueños de salas, periodistas especializados y otros auténticos hooligans del estilo musical como los concursos de las sociedades de Blues o de otros géneros.

El premio más habitual es grabar un disco en un buen estudio y suele haber también premios menores como la compra de material para los finalistas, no sólo para los ganadores. Es muy interesante sobre todo si el premio conlleva un cierto seguimiento, como tocar en otros festivales.

En comparación con el tipo 1 se destaca las oportunidad de hacer al menos un concierto con calidad y rigor profesional ya que hay auténtica preocupación para que suene bien, con un ambiente más relajado y agradable, con un buen trato hacia las bandas.

En algún caso la experiencia no ha sido del todo positiva por la falta de público, si a una banda le toca salir primero por ejemplo. Es muy difícil ponerse ante los micrófonos para darlo todo en un ambiente frío, con el jurado delante controlando el tiempo, sobre todo si te penalizan si te pasas.

 Concurso de bandas tipo 3:

Aquí hablamos de concursos con grandes presupuestos apoyados por radios y televisiones públicas.

Entrar en un concurso de este tipo es complicado y requiere un cierto nivel. Debemos tener preparada nuestra imagen y un buen dossier artístico, para destacar ante otras propuestas.

Tienen varias fases en diferentes salas con cobertura mediática. Los conciertos se retransmiten por radio o televisión y aparecen en prensa. Los organizadores tienen verdadera voluntad para descubrir bandas y artistas para profesionalizarlos y que sean grandes. Durante los meses que dura el concurso se asesora a los grupos y en cierta manera se los forma en todos los sentidos ya que se entra en rutinas profesionales de alto nivel.

Este trato profesional es muy motivador para las bandas ya que “tocan el cielo” y ven que pueden llegar a vivir de ello de forma digna. Eso hace que se pongan a trabajar a tope.

Participar en este tipo de concurso de bandas ya da un caché y no suele ser tan relevante resultar ganador. Llegar a la final ya suele ser sinónimo de firmar un contrato de artista con una productora y discográfica y conseguir una carrera musical a largo plazo con actuaciones en los grandes festivales y giras.

Aquí no hablo de beneficio económico. Hay grandes artistas que tienen un segundo trabajo a parte de su banda, sea en la música o fuera de ella.

CONCLUSIONES

Si nos preguntamos si el concurso de bandas es una buena herramienta para empezar una carrera profesional, la respuesta es la siguiente:

  • Tipo 1: Sí, para grupos con cierto nivel que necesiten material o con ilusión por debutar.
  • Tipo 2: Mayoritariamente sí.
  • Tipo 3: Sí.

Entonces podemos decir que es positivo hacer concursos de bandas, te ve bastante gente y eso es bueno si lo haces bien. Lo importante es el trato y la calidad. No hay que pensar en ganar sino en hacerlo bien, con humildad y quedarnos satisfechos. Luego hay muchos factores que no dependen de nosotros para el resultado final.

Aunque en el tipo 1 hay mucho a mejorar, antes de criticar pensemos que para los dueños de salas y organizadores este tipo de concurso es una forma de llenar. Eso difícilmente se logra de otra manera (los concursos del tipo 2 se hacen en salas mucho más pequeñas). Quizás se tendría que investigar más el tema y preguntar a organizadores y dueños de salas ya que la viabilidad de hacer buenos concursos también depende del público asistente.

Quizás sería mejor poner el dinero público y privado que se destina a tantos concursos, en circuitos estables de salas de conciertos para profesionalizar el sector. Los concursos no tienen una eficacia demostrada a largo plazo, a parte de los más grandes.

Si has tenido experiencia al respecto no dudes en enviar tu opinión vía comentario, será bienvenido.

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¡Salud y mucha música!

 

Publicado el by fredyarmonica.net en la sección MONTAR UN GRUPO

2 Comentarios a: EL CONCURSO DE BANDAS A DEBATE

  1. Pako Hita

    Hola.Buena definición y clasificación de las diferentes formaciones de bandas y situaciones según estado,idea,conocimientos, aptitud,edad,y,…
    entre otros más,para calificar a cadacual en su lugar adecuado.
    Éste programa es ideal para el bién lanzamiento de artistas noveles a todos los niveles.
    Pué ya hubiésemos querido tener medios similares en nuestra época.
    Saludos y adelante.
    Pako Hita.

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